el politarca

Brasil · La Polis

Brasil vota. La región es la que se juega algo.

El 4 de octubre no se decide solo el gobierno de Brasil. Se decide si el giro a la derecha latinoamericano fue una ola o una coincidencia.

XWhatsAppCorreoGrok
Congreso Nacional de Brasilia. La Polis cubre la presidencial brasileña desde afuera.
Congreso Nacional, Brasilia. Wikimedia Commons. Trato a tinta: Politarca. Brasil · La Polis · 8 min

En este momento, el hombre cuya condena organiza la política brasileña está en prisión domiciliaria en Brasilia, sin poder votar, sin poder ser votado, sin redes sociales ni siquiera por interpósita persona, y con las visitas políticas prohibidas hasta después de octubre.

Jair Bolsonaro fue condenado el 11 de septiembre de 2025 por la Primera Sala del Supremo Tribunal Federal, por cuatro votos contra uno, a veintisiete años y tres meses de prisión por organización criminal armada, tentativa de abolición violenta del Estado democrático de derecho y golpe de Estado. El 25 de noviembre el proceso quedó firme. El 22 de noviembre había sido detenido preventivamente. El 24 de marzo de 2026 se le concedió prisión domiciliaria humanitaria por una bronconeumonía; el 3 de julio se prorrogó por tiempo indeterminado. El 17 de julio se le endurecieron las restricciones después de que escribiera una carta apoyando la candidatura de su hijo.

Ese hijo, Flávio Bolsonaro, es el candidato del Partido Liberal a la presidencia de Brasil. Su fórmula la completa Alfredo Gaspar. Enfrenta, en la que sería su cuarta victoria, a Luiz Inácio Lula da Silva, ochenta años, en tratamiento oncológico preventivo desde mayo, con Geraldo Alckmin como vicepresidente.

Trece candidatos se registraron. Solo dos importan.

I. Lo que dicen las encuestas, y lo que dice el margen

Las cuatro mediciones de agosto coinciden en el sentido y discrepan en la magnitud, que es exactamente donde está el interés.

EncuestadoraPrimera vueltaSegunda vuelta
Datafolha (18-20 ago)Lula 39 – Flávio 32Lula 47 – Flávio 43
Genial/Quaest (10-13 ago)Lula 38 – Flávio 31Lula 43 – Flávio 40
AtlasIntel (22-27 jul)Lula 44,9 – Flávio 35,8Lula 49,2 – Flávio 42,9
BTG/Nexus (21-23 ago)Lula 41 – Flávio 37Lula 46 – Flávio 45

Lula gana en las cuatro. En ninguna gana cómodo. En la de BTG/Nexus, la más reciente, la diferencia en segunda vuelta es de un punto, dentro del margen de error de dos.

Hay un dato de esa misma medición que merece más atención que los porcentajes: el 80% de los encuestados dice tener su voto decidido, un récord de la serie. Faltan seis semanas para la primera vuelta y la campaña ya casi no tiene a quién convencer. En una elección así, lo que decide no es el debate: es la movilización y el error.

El otro dato relevante es el rechazo. AtlasIntel mide un 52,9% de rechazo a Flávio Bolsonaro. Más de la mitad del electorado declara que no lo votaría en ninguna circunstancia. Es un techo, y es el activo principal de la candidatura de Lula.

II. La economía no está donde debería para el oficialismo

Aquí está la paradoja que hace de esta elección algo distinto a un referéndum sobre el bolsonarismo.

Los números macroeconómicos brasileños son, en la superficie, buenos. El PIB creció 1,1% en el primer trimestre de 2026 respecto del anterior y 1,8% interanual. El desempleo cayó a 5,4% en el segundo trimestre, uno de los niveles más bajos de la serie. La inflación acumulada del año hasta julio fue de 3,44%, con 4,44% en doce meses. El Copom recortó la Selic al 14% el 5 de agosto, cuarta reducción consecutiva de un ciclo iniciado en marzo. En julio, el gobierno central registró un superávit primario de 10.800 millones de reales cuando el mercado esperaba un déficit de 5.500 millones.

Y aun así, la aprobación de Lula está en 46% contra 48% de desaprobación según Quaest, y 49 contra 48 según Datafolha. Un gobierno con desempleo en mínimos, inflación dentro de la banda superior de la meta y tasas bajando debería estar mejor. No lo está.

La explicación está en un solo número. La deuda bruta del gobierno general llegó al 81,9% del PIB en junio de 2026, el nivel más alto desde 2021, equivalente a 10,8 billones de reales. Ha subido 10,2 puntos porcentuales del PIB en tres años y medio de gobierno. Los intereses nominales pagados solo en junio fueron de 110.700 millones de reales, contra 61.000 millones en junio de 2025: subieron más de un 80% en doce meses.

Brasil está creciendo con la tarjeta de crédito, y una parte considerable de su electorado lo intuye aunque no lo formule así. El Fondo Monetario, en su consulta del Artículo IV concluida el 20 de julio, recomendó medidas fiscales "más agresivas" para poner la deuda en trayectoria descendente. Es una recomendación que ningún candidato va a asumir en campaña, y que quien gane tendrá sobre el escritorio el 2 de enero.

III. Lo que se elige además, y por qué importa más

Se eligen 513 diputados federales, 54 senadores —dos tercios del Senado— y 27 gobernaciones. Y ahí está el verdadero problema institucional brasileño, que ningún resultado presidencial resuelve.

El Congreso Nacional llega a esta elección con veintidós partidos representados entre sus 594 miembros —513 diputados y 81 senadores—. El PL tiene 113 diputados; el PT, 73. El mayor bloque legislativo —União Brasil, PP, PSD, Republicanos, MDB, la federación PSDB-Cidadania y Podemos— reúne 273 diputados, más del 53% de la Cámara, y no responde ni a Lula ni a Bolsonaro.

Ese bloque, que la prensa brasileña llama Centrão y que no es un partido sino un mercado, es quien gobierna Brasil en la práctica. Cualquiera que gane en octubre tendrá que comprarle mayorías artículo por artículo. Y el precio de esas mayorías —enmiendas parlamentarias, cargos, recursos— es una parte no menor de por qué la deuda subió diez puntos del PIB.

Un liberal que mire Brasil debería preocuparse menos por quién ocupa el Planalto y más por esto: un sistema donde el presidente no puede gobernar sin comprar apoyo, y donde el precio del apoyo es fiscal. Eso no lo cambia una elección. Lo cambiaría una reforma política que nadie propone porque los veintidós partidos que tendrían que aprobarla existen gracias al sistema actual.

IV. Por qué esto le importa a la región

Aquí está la razón por la que Politarca cubre esta elección desde afuera y no como corresponsalía.

A agosto de 2026, la derecha gobierna Argentina, Chile, Colombia, Perú, Ecuador, Costa Rica y El Salvador. Brasil es el último país grande de Sudamérica donde no ganó. La lectura dominante —"América Latina giró a la derecha"— tiene un problema empírico: cada caso se explica por una elección nacional específica con causas locales. Seguridad en Ecuador y Perú. Inflación en Argentina. Fatiga con el gobierno saliente en Chile y Colombia.

Si Flávio Bolsonaro gana, la tesis de la ola se refuerza y el bolsonarismo demuestra que sobrevive a la inhabilitación de su fundador, lo que sería un dato notable sobre la naturaleza del fenómeno: dejaría de ser un liderazgo personal para volverse una identidad política transferible.

Si gana Lula, la tesis se rompe. Y entonces lo que hay que explicar no es un giro continental sino una sucesión de derrotas de gobiernos en ejercicio, que es una explicación mucho más aburrida y probablemente mucho más correcta: en América Latina, desde la pandemia, pierde el que gobierna.

Hay además consecuencias materiales concretas.

Comercio. Brasil exportó a China 58.300 millones de dólares en el primer semestre de 2026, un récord: el 31,6% de todas sus exportaciones, casi el triple de lo que va a Estados Unidos. Su superávit bilateral con China, 19.800 millones, equivale al 47% de todo el superávit comercial brasileño con el mundo. Un gobierno alineado con Washington tendría que administrar esa dependencia, no simplemente denunciarla.

Aranceles. En julio de 2025, Estados Unidos impuso a Brasil un arancel del 50% invocando explícitamente el juicio a Bolsonaro. La Corte Suprema estadounidense anuló esa medida en febrero de 2026 por violar los límites legales a la imposición unilateral de aranceles. En junio se propusieron nuevos gravámenes del 25%, y el 23 de julio Brasil quedó incluido en el arancel del 12,5% por trabajo forzado que alcanzó a dieciocho países de la región. La relación comercial más importante del hemisferio se está administrando por decreto y litigio.

Mercosur. El acuerdo con la Unión Europea entró en aplicación provisional el 1 de mayo de 2026, tras veintiséis años de negociación. Más del 80% de las exportaciones brasileñas a Europa pasaron a arancel cero de inmediato. Su componente político sigue pendiente ante el Tribunal de Justicia de la UE, con un plazo que puede llegar a dos años. Brasil es el socio que sostiene ese acuerdo; sin su empuje, el bloque no lo firma.

V. La pregunta que ninguno de los dos contesta

Brasil crece 2% y debe 82% de su producto. Tiene el desempleo más bajo en años y una deuda que sube diez puntos del PIB por período presidencial. Comercia un tercio de sus exportaciones con China mientras negocia aranceles con Estados Unidos por vía judicial. Y su Congreso tiene veintidós partidos, ninguno con incentivo para arreglar nada de eso.

Ninguno de los dos candidatos ha explicado cómo estabiliza la deuda sin romper el pacto con el Centrão que le da mayoría. No es una omisión de campaña: es que nadie sabe cómo hacerlo.

El 4 de octubre, Brasil va a elegir presidente. La pregunta que decide su próxima década se la va a hacer el mercado de bonos el 2 de enero.

Compartir

XWhatsAppCorreoGrok

El Ágora

Réplicas

No es un muro. Una tesis, corta, sobre esta pieza. Grok puede afinarla al estándar de la casa antes de publicarla.

0/800

Discutir en Grok

    Politarca es un medio liberal de centroderecha que reporta el poder en América Latina. Conflictos de interés: la dirección declara no tener relación comercial con las instituciones cubiertas en esta pieza.
    Cita: Redacción Politarca (2026). “Brasil vota. La región es la que se juega algo.”. Politarca. Brasil.

    Más de Politarca

    Biblioteca con estantes de historia intelectual. El Ensayo de Politarca sobre capacidad estatal.

    América Latina · El Ensayo

    El Estado que no existe

    Un empresario que hoy quiera cobrar una factura impaga ante un tribunal comercial en América Latina esperará, en promedio, setecientos setenta y cuatro días. En Corea del Sur esperará doscientos noventa. La diferencia…

    Palacio de justicia. La Polis: cómo se interviene un tribunal en América Latina.

    América Latina · La Polis

    Las cortes que quedaron

    El Rule of Law Index del World Justice Project, edición 2025, mide 143 países. En el 68% de ellos el Estado de derecho retrocedió respecto del año anterior, frente al 57% de la edición previa. Los límites judiciales al…

    Estación de servicio. La Polis: el crimen que se parece a una empresa.

    Brasil · La Polis

    Ya no es un cartel. Es un conglomerado.

    La Operación Carbono Oculto se ejecutó el 28 de agosto de 2025 con mil cuatrocientos agentes. Cuarenta y dos de sus objetivos estaban en la Faria Lima, el distrito financiero de São Paulo.